NOTES ON HUMAN REPENTANCE
Autor: Miguel Ruiz de Castilla
04 de agosto de 2017
Lima - Perú
RESUMEN
En este artículo se describe el arrepentimiento, como un sentimiento
humano universal, pero cuyos efectos colaterales posteriores, según
circunstancias culturales y religiosas, producen escenarios diferentes, sobre
los que es necesario discutir.
ASTRACT
This
article describes repentance, as a universal human feeling, but whose later
collateral effects, according to cultural and religious circumstances, produce
different scenarios, on which it is necessary to discuss.
El
22 de julio de 2015, los diarios del todo el mundo informaban de la dimisión del
presidente de la gigante japonesa Toshiba, Hisao Tanaka, por un escándalo de
corrupción. Las razones, que no detallaremos, se originaron tras destaparse el
escándalo contable que acusa a su empresa de inflar los beneficios en más de
mil millones de euros durante el periodo de 8 años. (El Mundo,
2015)
Lo que no sorprende es el hecho mismo de la dimisión, si no el gesto que eligió
Hisao Tanaka para dimitir, prefirió ser fiel a la tradición japonesa, de una
forma que llama la atención a los ojos occidentales e incluso a sus propios
coterráneos. El ex presidente de Toshiba, una vez hechas las disculpas, ha
puesto fin a su alocución ante decenas de cámaras y periodistas con una
pronunciada reverencia que ha durado varios segundos. (El Mundo, 2015)
Es conocido que en la cultura japonesa son más importantes
los gestos que las palabras y se pueden distinguir varias formas de
disculparse, con reglas muy estrictas y ceremonias muy elaboradas.
En cuanto a la reverencia, constituye un arte
en Japón y una institución que se cultiva desde muy niños. En cuanto a la
reverencia solo para ofrecer disculpas hay un especial cariz pues hay hasta
diez formas de reverencia, que van desde la manera de vestir (prendas oscuras),
hasta una larga reverencia cuya pronunciada inclinación va de acuerdo a la
gravedad de la falta, desde agachar la cabeza, una inclinación de 90 grados
hasta ponerse de rodillas y casi tocar la frente contra el piso. (El Universal,
2015)
ARREPENTIMIENTO:
SENTIMIENTO UNIVERSAL
Sin duda el arrepentimiento es un sentimiento
humano universal, que se expresa con similares síntomas y manifestaciones en
todas partes, pero que se difiere en las reacciones colaterales al
arrepentimiento mismo, las cuales dependen de las convicciones culturales,
ideológicas, filosóficas y religiosas del arrepentido.
La palabra arrepentimiento procede del francés repentir que a su vez deriva del latín
tardío poenitere que significa ser penitente. Significa la
retractación, abjuración o contrición de acciones pasadas que son vistas como
cosas que fueron mal hechas o indebidas. (Wiki, 2017) En la
caracterización del arrepentimiento occidental, se mezclan elementos
judeocristianos y orígenes clásicos que, aun cuando determinan cierto grado de
exclusividad, no logran distorsionar el sentimiento universal del arrepentirse.
La escena clásica del arrepentimiento cristiano se encuentra en la negación de
Pedro a Jesús, antes de que el gallo
cante tres veces, o en la escena de la traición de Judas Iscariote, que tiene
un desenlace trágico, tantas veces representado y relatado entre los
cristianos.
Hay una conexión entre el pecado y el
arrepentimiento, dice Brenan, estados muy terrenales, que por ejemplo sólo logran
expresar escritores y pintores de genio indiscutible, como Dostoievski o El
Greco. (Brenan, 1952, pág. 226)
Precisamente la pintura nos ilustra sobre la forma cómo el
pintor concibe el arrepentimiento, por ejemplo, en el óleo sobre lienzo “El regreso del hijo pródigo” (1885),
por Rembrandt, se ve que a un hijo arrodillado a los pies de su padre en clara
manifestación de arrepentimiento y penitencia y observado por otros personajes.
En la misma temática y el mismo año, el óleo sobre lienzo “El hijo pródigo” (1885), del alemán Hans Thoma representa el
arrepentimiento en solitario de un joven ensimismado en sus pensamientos y
lamento interior, y en el fondo, una llanura sobre la que se dibuja un arco
iris, quizás tratando de representar la esperanza y la posibilidad de la
enmienda.
En oriente, el pintor contemporáneo Morteza
Katouzian (Irán, 1943) conocido por su estilo hiper realista, representa el
sentimiento del arrepentimiento en un óleo titulado “Arrepentimiento” (1981) en el cual aparece un hombre sentado y
apoyándose en una mesa, agobiado por un intenso dolor interior; la luz sobre su
cabeza y brazo, parece infringir una tortura adicional.
CHURCHILL
Y EL DESASTRE DE DARDANELOS
El famoso Winston Churchill (Oxfordshire, 1874
- Londres, 1965) fue un político británico especialmente recordado como primer
ministro (1940-45) durante la Segunda Guerra Mundial; también por su divisa "sangre, sudor y lágrimas", que
logró elevar la moral de las tropas y de la población civil y sostener la
nación hasta la victoria aliada. (Biografias, 2004) Sin embargo, un
incidente ocurrido durante la Primera Guerra, marcaría la vida de Winston
Churchill, siendo nombrado primer Lord del Almirantazgo, reorganizó el
ejército, la armada y la aviación de su país, lo cual logró con mérito y éxito.
Pero, la ofensiva en la península turca de Galipoli,
Dardanelos (1915), liderada por soldados ingleses y planeada por Winston
Churchill, constituye uno de los mayores fracasos militares de la historia
británica. Cuando las últimas fuerzas británicas se retiraron de la península
de Galípoli, entre el 8 y el 9 de enero de 1916, dejaron tras de sí una
humillante y dolorosa derrota; un fiasco que pasaría a la historia como el
error estratégico más costoso incurrido por los aliados durante la Primera
Guerra Mundial. La península, considerada la llave para ingresar prestamente a
Turquía y forzar al Imperio otomano a rendirse, se transformó en un teatro de
batalla estático. En los ocho meses que duró la ofensiva, la batalla dejó un
saldo total de 262 mil heridos y 130 mil muertos. (INFOBAE,
2016)
La desastrosa campaña de Dardanelos desembocó
en la renuncia de Churchill al cargo del primer Lord del Almirantazgo (1915),
ya que la idea del desembarco de los aliados cerca de Galipoli (Turquía) para
tomar territorio otomano había sido impulsada y defendida por Churchill, sin embargo,
las ofensivas fracasaron y Gran Bretaña perdió 250 mil hombres. Esta derrota y sobre
todo la pérdida de vidas marcó profundamente a Churchill, quien desanimado se
incorporó al ejército en el frente occidental, según muchos, como un intento de
acabar con su vida en la batalla, víctima del arrepentimiento que tardó mucho
en digerir.
El periodo de entreguerras (1929 y 1939),
Winston Churchill se apartó voluntariamente de la política y se dedicó
principalmente a escribir y también a cultivar su afición por la pintura bajo
el seudónimo de Charles Morin. Churchill siguió perteneciendo al Parlamento,
pero durante esos años careció prácticamente de influencia. Recobró
protagonismo cuando, al observar la creciente amenaza que constituía Adolf
Hitler, proclamó la necesidad urgente de que Inglaterra se rearmase y emprendió
una lucha solitaria contra el fascismo emergente. (Biografias,
2004)
Tras el destacado protagonismo en la segunda
guerra, Churchill pudo superar aquel marasmo emocional en que se encontraba y
orientar sus energías y talento a conducir a su país hacia la victoria final contra
el nazismo. Quizás el recuerdo de Dardanelos lo acompañó hasta el fin de sus
días, sin embargo, tuvo la oportunidad de la retractación, de abjuración o
contrición de sus mal hechas acciones, y en el mismo terreno en que las cometió,
la guerra.
TED KENNEDY Y EL INCIDENTE CHAPPAQUIDDICK
Edward, más conocido por Ted Kennedy
(1932-2009) fue un político estadounidense del Partido Demócrata. Hasta el
día de su muerte fue el senador senior del estado de Massachusetts desde 1962.
Fue también uno de los más prominentes miembros de la familia Kennedy. Fue
hermano del expresidente estadounidense John Kennedy, y también el Senador de
Nueva York Robert Kennedy. (Wiki, 2017)
La carrera de Ted Kennedy, que se vislumbraba
parecida a la de sus famosos hermanos, se vio truncada por un extraño incidente
ocurrido en 1969 en Chappaquiddick (Massachusetts) cuando su auto al salirse
del puente por el que transitaba cae al rio y muere Mary Jo Kopechne (29 años),
su acompañante. Ted Kennedy, se declaró culpable de abandonar el lugar y de no
auxiliar a la víctima, además de no solicitar ayuda. Por este incidente, si
bien pagó una pena leve, su carrera política acabó. Hasta su muerte se
desempeñó como senador senior del estado de Massachusetts y nunca tentó la
candidatura a la presidencia y mantuvo un perfil discreto.
El año 2009, Ted Kennedy escribió sus memorias
"True Compass" (Brújula
Fiel) cuya publicación se anunciaba para el 14 se setiembre, antes de su muerte
ocurrida el 25 de agosto de un cáncer de cerebro dice lo siguiente: "La noche de Chappaquiddick Island
terminó en una horrible tragedia que me persigue cada día de mi vida".
Kennedy califica de "inexcusable"
el incidente de Chappaquiddick y las 10 horas que transcurrieron antes de que
reportase los hechos a la policía. En el libro de 532 páginas, Kennedy asegura
que actuó asustado por lo ocurrido y que "tomó
decisiones terriblemente equivocadas". De sus memorias se deduce que
arrastró esa culpa hasta su muerte a los 77 años. (El Pais,
2009)
En definitiva, es cierto que el arrepentimiento
es un sentimiento universal, pero el arrepentimiento no siempre es sincero en
relación a la falta cometida; existe el arrepentimiento no sincero, el aparente
y el ficticio, donde el sucedáneo lamento, tristeza y remordimiento y sobre
todo la voluntad de enmienda, no existe.
¿El arrepentimiento necesita de alguien o algo a
lo que se le deba una respuesta, o se espere un perdón o benevolencia? Los
cristianos nos arrepentimos ante Dios, por los pecados cometidos y esperamos de
Él la benevolencia y el Perdón Divino. El no creyente puede optar por la
justificación de sus faltas, a la auto justificación anuente, a la sobredimensión de las circunstancias, culpar al azar y a la suerte adversa. Sin
embargo, en situaciones normales, aparte de circunstancias clínicamente
diagnosticadas, existe una fuerza interior que obliga al creyente y al no
creyente, que lo compele a reaccionar, a sentir remordimiento, arrepentimiento
y muchas veces un fuerte deseo de enmienda y de expiación.
En cuanto a la duración del arrepentimiento, no
hay manera de determinarlo; lo concreto es que las personas suelen arrepentirse
más por lo que no hacen que por lo que hacen; debe ser parte de la
naturaleza humana o parte del mecanismo de supervivencia o la propia
insatisfacción ante la vida y sus posibilidades; no lo podemos saber con
certeza. En lo tocante a la remediación del arrepentimiento, la mayoría de
veces es imposible o ineficaz; producido el hecho, y sobrevenido el
arrepentimiento, no hay vuelta atrás, lo que quedan son solo paliativos y
formas de sublimación.
NOTA IMPORTANTE:
El presente artículo fue publicado por el autor el 23 de julio de 2015 en la
ciudad de Lima (Perú), con todas las referencias bibliográficas y comentarios
adjuntos que, si bien no aparecen en esta edición digital, serán incluidas en
futuras actualizaciones de la publicación.
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